En estos últimos meses me han pasado las cosas más, no se que adjetivo utilizar, buenas, importantes, demostrativas, dolorosas, sentimentales, increíbles, razonables, etc.
El caso es que son de esas que te marcan, y que van seguiditas, colocadas en fila.
Estaremos de acuerdo en que las cosas que te marcan, se nombran así por que algo te dejan, a mí me hicieron darme cuenta de varias cosas, les dejo un listado de algunas curiosas:
1.-Los detalles existen.
Siempre como toda buena feminista, creí que el hecho de servirle la comida a un hombre era cosa no correcta, puedes hacérsela y que el se la sirva y que se la caliente, para eso tiene manitas, siempre pensé que preguntarle ¿te gusto? era también un acto estupido, él debería dar las gracias por que tu haces algo por él. Ahora noto que con este gran pensamiento me gane un gran tache.
Invite a alguien a comer, una simple cena, no, no dejen volar su imaginación ni siquiera algo por romanticismo, lo hice en forma de agradecimiento, y es por lo que en verdad se hacen este tipo de cosas, es una manera de decir Gracias, de sentirte bien por que esa persona se siente bien, una retribución de lo mas linda. Una esposa hace una cena caliente y deliciosa para decir “gracias por estar aquí, por regresar a casa “, y cuando alguien pierde el simbolismo de esto y hacemos detalles por conveniencia o por rutina entonces de verdad que es asqueroso, lo mismo pasa con regalos, san Valentín y navidad. Debo decir que la mercadotecnia y el fashionismo actual me distraen de las pocas personas que aún dan detalles por las cosas que sienten.
2.- Si se cava lo suficientemente profundo encontraras un tesoro.
Tengo que admitir que pase una etapa en la que caí con la misma piedra unas 3 o 4 veces, pensando que la próxima vez la podría saltar, pero, bueno, no salto tan alto.
Y para acabarla volví a caerme, pero ahora con otra piedrita, y ya en el suelo te dices “o me levanto o me pongo a comer tierra”.
Lo extraño de estas situaciones es que las agradecí, van a decir que estoy loca, y que soy de esa gente optimista que a todo le ve el lado bueno, pero no, tengo bien fundamentada mi razón, la verdad y debo confesarlo, nunca me había caído, y la sensación, la simple experiencia fue algo educativo, y cada caída fue diferente, y la ultima, bueno de la ultima , no se si me caí en verdad, suelo ser algo extremista.
3.- Tengo que cerrar la boca.
Simple y sencillamente aprendí… ALGUNAS COSAS TE LAS TIENES QUE QUEDAR PARA TI MISMO.
4.- Odio la soledad.
No me refiero al hecho de quedarme sin gente en un espacio, para ser sincera me fascina tener mi tiempo de calidad, lo que trato de explicar es el hecho de estar rodeada de gente que ciertamente “no esta” en calidad, me enferma. Busco estar con personas que quiero y que me respeten. Y el punto de no encontrarlas o que estén lejos, o que las circunstancias me aparten de ellas, me pone mal.
5.- No hay nada como la seguridad y el orden.
Este apartado aún no lo entiendo bien, he notado que la mayoría de las decisiones que la gente toma (me incluyo) se desprenden de la seguridad y el orden que esto cause en tu vida, cabe mencionar que el miedo al cambio viene a brillar en este tema. Pero últimamente, soy capaz de sacrificar tanto mi orden como mi seguridad con tal de experimentar otras cosas, de obtener algo que puede ser diferente y bueno, por que como diría un buen amigo, “no sabes si lo del otro lado pudo ser mejor”.
Esto me lleva a mi último punto….
6.- Arriesgarse a veces vale la pena…. Enserio estoy tratando de entender del todo este concepto, pero bueno, tengo que comprender que no todo es razónales en la vida, tal vez este se convierta en mi séptimo punto con el tiempo :)
martes, 16 de noviembre de 2010
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